Carlos Alberto
Llevé dos décadas intentando dejar la nicotina. Más de 100 intentos fallidos. Hijo de dos padres adictos. Mi mamá y mi abuelo murieron por causas relacionadas al tabaco.
Viajé al monasterio Wat Ram Poeng en Chiang Mai, Tailandia. Viví en silencio durante semanas. Ahí encontré la salida que no estaba en ningún libro, ninguna app, ninguna terapia.
Pocas personas en el mundo han fallado tantas veces como yo. Y aun así, lo logré. Por eso creé este método — si funcionó para mí, funciona para cualquiera.


